Dos presupuestos pueden mencionar la misma aplicación y cubrir trabajos distintos. Antes de elegir por la cifra final, mira qué podrá hacer tu equipo, qué queda fuera y cómo comprobarás la entrega.
Aquí puedes leer un caso ficticio, comparar dos propuestas sobre la misma necesidad y probar qué cambia al modificar el alcance. Si todavía no tienes ofertas, el recorrido te ayuda a preparar preguntas; no necesitas completar una plantilla para hablar de tu proyecto.
Ver las dos propuestas del ejemplo · Comparar mis propuestas · Explorar cambios de alcance
Tres preguntas que conviene resolver
- ¿Qué recibes? Concreta funciones, datos, permisos, pruebas, código, acceso y continuidad. «Incluido» describe una promesa de alcance; todavía no es una entrega comprobada.
- ¿Qué está sin valorar? Separa construcción inicial, cuotas, impuestos y partidas pendientes. Un campo vacío o «No consta» no equivale a cero.
- ¿Qué cambiaría la decisión? Pide a cada proveedor que aclare lo que falta sobre la misma necesidad. Una alternativa distinta puede servir si resuelve el trabajo y sus límites se explican.
La matriz legible y copiable reúne las diez condiciones del ejemplo. El desglose de presupuesto permite revisar partidas sin empezar por una hoja de cálculo.
Comparar una oferta no es simular el proyecto
El comparador organiza de dos a cuatro propuestas que ya tienes: lo incluido, lo excluido, lo que no consta, los costes y las preguntas para cada proveedor. No lee documentos automáticamente ni elige un ganador.
El simulador de alcance sirve para explorar una decisión anterior o nueva: por ejemplo, añadir una exportación, aplazar una integración o cambiar quién necesita acceso. Primero muestra qué capacidad y resultado cambian. Solo con supuestos suficientes puede mostrar esfuerzo y coste en su recorrido avanzado; no sustituye un presupuesto profesional.
Puedes utilizar una herramienta, las dos o ninguna. Sus resúmenes son ayudas para conversar, no requisitos para pedir una propuesta. La explicación del método distingue los datos del ejemplo, los cálculos y las ausencias.
Cuando quieras pasar del ejemplo a tu caso
Si tienes propuestas, trae las dudas que aparecen al compararlas. Si todavía tienes una idea incompleta, también podemos concretar qué resultado necesitas antes de pedir cifras.
Contarme el proyecto · Leer la guía para encargar software
Caso trabajado
Empezar por el trabajo que debe quedar resuelto
En Cuaderno, una editora registra una decisión y otra persona vuelve a consultarla. Una lectora puede verla, pero no modificarla. El equipo necesita exportar los datos acordados y recuperar una copia. Cuando reciba la aplicación, otra persona debería poder encontrar el código, conocer las condiciones de uso y arrancar la versión entregada.
Esa descripción contiene más que una lista de pantallas. Permite preguntar quién accede, qué datos se conservan y cómo se demuestra que una función responde bien. Tampoco obliga al cliente a diseñar la solución técnica: el profesional debe ayudar a concretar el alcance y su comprobación.
La guía para encargar software recorre esas decisiones. Para este ejercicio tomamos diez condiciones compartidas y leemos lo que cada propuesta dice de ellas.
Dos ofertas parecidas en la primera línea
A y B incluyen proyectos, decisiones y búsqueda. Al avanzar aparecen diferencias:
| Condición del mismo encargo | A | B |
|---|---|---|
| Tres roles con permisos que se puedan comprobar | No consta | Incluido |
| Recuperar el acceso al equipo | Menciona acceso, sin concretar recuperación | Incluido |
| Exportar los campos acordados en JSON | Excluido | Incluido |
| Recuperar una copia y comprobar datos | No consta | Incluido |
| Código, condiciones de uso y arranque por otra persona | No consta con precisión | Incluido y descrito |
No consta no acusa al proveedor de incumplir: indica que aún no hay una respuesta comparable. Y Incluido significa que la propuesta lo ofrece, no que la aplicación ya haya pasado una prueba. La matriz completa conserva las diez filas, las notas y las preguntas pendientes.
Si A propone otro formato de exportación que resuelve el uso real del equipo, puede ser una alternativa válida. Habría que acordar ese criterio común antes de comparar. Si la recuperación no hace falta en el primer alcance, también conviene decirlo y entender el riesgo y la continuidad. La matriz sirve para conversar, no para igualar ofertas a la fuerza.
La cifra menor todavía no es el coste del mismo encargo
A declara 5.600 € netos iniciales, más alojamiento y dominio. Sus importes conocidos suman 6.338 € netos el primer año. No hay cifra para la exportación excluida, la recuperación comprobada o el mantenimiento pendiente.
B declara 7.000 € netos iniciales, expresados como 8.470 € con el 21 % supuesto del ejercicio. Incluye alojamiento, dominio, copias y mantenimiento limitado a las tareas acordadas. Su primer año suma 8.734 € netos. El presupuesto trabajado permite revisar sus partidas e impuestos.
La diferencia entre ambas sumas conocidas es 2.396 €, pero A no tiene una cifra completa del mismo alcance. No podemos llamar «ahorro» a lo que aún falta por valorar. Tampoco podemos inferir calidad de construcción o atención futura del mayor detalle escrito por B. Primero toca pedir respuestas y condiciones verificables.
En cualquier propuesta real, separa inversión inicial, cuotas, impuestos y posibles cambios. Un pago anual no se compara como si fuera único; una casilla vacía no vale cero. Las horas de trabajo tampoco son una fecha de entrega: la secuencia, las personas disponibles y las decisiones pendientes afectan al calendario.
Cinco preguntas que sí puedes enviar
- ¿Qué podrá hacer cada perfil y qué acción permitirá comprobar los permisos?
- ¿Qué datos, campos y relaciones incluirá la exportación y cómo se usarán después?
- ¿Cómo se comprobará la recuperación de una copia, y en qué entorno?
- ¿Qué código, cuentas, instrucciones y condiciones de uso recibirá mi equipo?
- ¿Qué cubren las cuotas, qué queda fuera y cómo se presupuestará un cambio?
La respuesta puede modificar el alcance o mostrar que una alternativa es suficiente. Antes de firmar, conviene dejarlo en la propuesta y acordar cómo se revisará al entregar. El inventario de continuidad ayuda a no confundir acceso, derechos y capacidad de operación.
Comparar lo recibido y explorar lo que pedirías
El comparador de presupuestos organiza ofertas recibidas sobre la misma necesidad. Conserva lo incluido, excluido o pendiente, separa partidas y prepara preguntas. No decide un ganador.
El simulador de alcance responde otra pregunta: «¿Qué cambiaría si añadiéramos, aplazáramos o modificáramos esta capacidad?». Empieza por el resultado funcional y solo muestra esfuerzo o dinero cuando aportas supuestos suficientes. La metodología del kit muestra el cálculo y sus límites.
Si aún tienes una idea sin requisitos, no necesitas convertirla en una tabla antes de hablar. Si ya has recibido propuestas, puedes traerlas con las preguntas que te han surgido. Ver el kit de comparación o comentar el proyecto son dos formas de avanzar.
