El método tiene dos momentos. Comparar propuestas significa leer respuestas que ya te han dado sobre una necesidad común. Simular alcance significa explorar cómo cambiaría el proyecto si incluyes, aplazas o modificas una capacidad. El primero ayuda a preguntar a proveedores; el segundo ayuda a decidir qué pedirles.
Una referencia común, sin borrar diferencias
Cuaderno de equipo es un encargo ficticio: una organización quiere guardar decisiones de proyectos, encontrarlas y controlar qué puede hacer cada rol. La referencia común contiene diez condiciones, entre ellas acceso, exportación, recuperación de copias, pruebas y entrega. No presupone que una de las dos propuestas sea mejor.
Cada condición recibe uno de tres estados: Incluido, Excluido o No consta. Una respuesta parcial lleva su propia nota o se divide en dos condiciones. «No consta» pide aclaración; no demuestra incumplimiento. «Incluido» describe lo prometido, no una prueba ya superada.
La matriz de ejemplo conserva las respuestas de A y B y las preguntas que nacen de sus diferencias. El artículo trabajado explica por qué importa cada una.
Las cuentas no rellenan los huecos
Para el primer año ficticio, A declara 5.600 € netos iniciales, 60 € netos al mes de alojamiento y 18 € netos al año de dominio. Su suma conocida es 5.600 + 12 × 60 + 18 = 6.338 € netos. No incluye una valoración de exportación JSON, recuperación comprobada o mantenimiento.
B declara 7.000 € netos iniciales —8.470 € con el impuesto supuesto del 21 %—, 35 € netos al mes de alojamiento, 18 € netos al año de dominio, 8 € netos al mes de copias y 100 € netos al mes de mantenimiento con un límite descrito. Su primer año suma 7.000 + 12 × 35 + 18 + 12 × 8 + 12 × 100 = 8.734 € netos. Si se aplica el 21 % del ejercicio a todas esas partidas, el resultado es 10.568,14 €. No conviertas ese impuesto supuesto en regla para otra oferta.
La diferencia de 2.396 € entre sumas netas conocidas no demuestra que A resuelva el mismo encargo por menos. Tampoco demuestra que B sea mejor proveedor. Hay que aclarar el alcance y las partidas ausentes antes de comparar un coste total. El desglose editable conserva supuestos, impuestos y frecuencia.
Todas estas propuestas, horas e importes fueron creados para el ejercicio. No proceden de clientes, presupuestos recibidos ni tarifas de Ricardo.
Qué hace cada herramienta
El comparador de presupuestos pide introducir de dos a cuatro propuestas en campos estructurados. Conserva respuestas, notas y costes por partida; separa importes únicos de mensuales y anuales, netos de brutos y cifras conocidas de las pendientes. No importa ofertas en PDF ni asigna una puntuación o un ganador. Una cifra no declarada permanece como incógnita.
El simulador de alcance e inversión compara escenarios del mismo proyecto. Primero muestra qué capacidad, resultado o dependencia cambia al añadir o aplazar algo. En la opción avanzada, si se introducen unidades, horas e importes suficientes, presenta un desglose y la variación causada por esos supuestos. Si faltan horas o coste horario, mantiene la pregunta abierta; no inventa una estimación.
Las respuestas introducidas permanecen en el navegador según el contrato de las herramientas; la persona decide qué copiar o exportar. Usarlas no envía una propuesta a Ricardo. Si se ofrece guardar un borrador, debe ser una opción explícita y recuperable/borrable en el mismo dispositivo.
Una demostración que se puede comprobar
En el caso ficticio, cambia una sola condición y observa cómo aparece en el resumen exportado. Por ejemplo, pasa «exportación JSON» de pendiente a incluida ahora en un escenario alternativo hipotético: la salida muestra la capacidad añadida y deja pendiente el coste mientras no haya horas ni importe asignados. No equivale a una respuesta real de la propuesta A.
En un recorrido avanzado separado, modificar de 24 a 28 las horas ficticias de interfaz manteniendo 50 €/h y todo lo demás constante añadiría 200 € netos. Es una sensibilidad aritmética del ejemplo, no una previsión comercial ni una tarifa.