Un presupuesto web debería ayudarte a entender qué recibirás, qué necesitas aportar y qué gastos tendrás después. Dos propuestas pueden tener precios distintos porque incluyen trabajos diferentes, o un precio parecido y dejarte responsabilidades muy distintas.
No necesitas calcular las horas de desarrollo para compararlas. Necesitas saber si responden a la web que quieres y si dejan claras las condiciones que te importan.
Empieza por lo que quieres conseguir
Antes de pedir una propuesta, explica para qué necesitas la web. Presentar servicios y recibir consultas, mostrar un catálogo o vender con pago online son encargos diferentes.
Puedes contar tu necesidad sin decidir la plataforma ni preparar un mapa técnico. Ayuda indicar si tienes una web anterior, qué contenidos existen, quién los actualizará y qué funciones son importantes. Lo que no sepas se puede concretar en la conversación.
Por ejemplo: «Quiero presentar mis tres servicios, mostrar algunos proyectos y que puedan consultarme desde el móvil. Tengo imágenes, pero necesito ayuda con los textos». Esa descripción permite empezar a valorar el trabajo con más sentido que pedir un número de páginas sin contexto.
La guía de tipos de web puede ayudarte a reconocer tu situación.
Siete puntos que deberían quedar claros
| Punto de la propuesta | Qué conviene entender |
|---|---|
| Páginas y contenido | Qué información se publicará y quién redacta, adapta o carga los materiales |
| Diseño | Qué se diseña para tu proyecto, qué verás antes de aprobarlo y cómo se revisa |
| Funciones | Qué podrá hacer una persona: consultar, solicitar, reservar, pagar o acceder a información |
| Web anterior | Si se conservan contenidos y direcciones, quién prepara el cambio y qué se comprueba |
| Publicación y entrega | Quién deja la web funcionando y qué accesos e instrucciones recibes |
| Actualizaciones | Qué podrás cambiar tú y qué necesitará apoyo profesional |
| Gastos posteriores | Alojamiento, dominio, licencias y mantenimiento, con su frecuencia y límites |
No todas las propuestas tienen que utilizar los mismos nombres ni desglosarse por horas. Un precio cerrado puede ser útil si el alcance está suficientemente claro. El desglose sirve para entender la compra, no para imponerte una forma de contratar.
Un ejemplo de cómo leer la cuenta
Estudio Ladera y todos sus importes son ficticios. El ejemplo enseña a leer una propuesta; no son tarifas de Ricardo ni precios de mercado.
La web del ejercicio presenta tres servicios y dos propuestas visuales, en un idioma, con un formulario sencillo. Hay material de partida para editar; no incluye fotografía nueva, traducciones, reservas, pagos ni un área privada.
| Concepto del ejercicio | Importe sin impuestos |
|---|---|
| Construcción inicial, con definición, diseño, contenido, desarrollo, migración, pruebas y entrega | 3.060 € |
| Alojamiento durante doce meses | 180 € |
| Dominio durante un año | 18 € |
| Licencias adicionales en este supuesto | 0 € |
| Mantenimiento durante doce meses | 540 € |
| Primer año | 3.798 € |
Los gastos recurrentes suman 738 € al año. A partir del segundo año no se repite la construcción inicial; las mismas cuotas sumarían 738 € si sus precios y condiciones no cambiasen.
La cifra importante no es solo el total. Hay que leer qué significa cada partida. En este ejemplo, el mantenimiento reserva una hora mensual para las tareas acordadas; no incluye cambios funcionales, nuevas páginas ni atención ilimitada. Una propuesta real debe explicar qué pasa si una incidencia excede ese tiempo y qué atención ofrece.
Para mostrar la diferencia entre importes netos y brutos, si todas estas partidas tuvieran un impuesto del 21 %, el primer año sería 4.595,58 €. En tus propuestas, compara la misma base y comprueba el impuesto aplicable a cada operación. La Agencia Tributaria explica los tipos; no hay que sumar una cifra con impuestos y otra sin ellos como si fueran equivalentes.
El detalle completo de las cuentas está al final, por si quieres revisarlo. Para decidir el encargo conviene centrarse antes en las condiciones que esas cifras cubren.
Las diferencias que un total puede esconder
Compara estas respuestas sobre la misma web:
| Pregunta | Propuesta A del ejercicio | Propuesta B del ejercicio |
|---|---|---|
| ¿Quién trabaja los textos? | Edición y carga del material aportado | Solo carga de textos terminados |
| ¿Qué pasa con la web anterior? | Mapa de direcciones y comprobación | No consta |
| ¿Qué incluye la cuota? | Tareas y límite de mantenimiento descritos | Cuota sin detalle |
| ¿Qué recibo al terminar? | Accesos y entrega documentados | No consta |
Ninguna fila basta por sí sola para elegir proveedor. Si tú ya tienes textos terminados, quizá no necesitas contratar redacción. Si no los tienes, una propuesta que solo los carga te deja trabajo por resolver. Lo útil es saberlo antes de contratar.
Puedes marcar cada apartado como Incluido, Excluido o No consta. Esta última etiqueta significa que hace falta preguntar; no equivale a gratuito ni a una negativa del proveedor.
La guía para comparar propuestas de desarrollo amplía el método. Una cuota puede ser una forma de trabajo adecuada si entiendes su alcance; un pago único tampoco implica mantenimiento indefinido.
Qué debería cambiar el precio
Si aportas los textos, conviene saber si se ahorra redacción, revisión, carga o una combinación. Entregar un documento no elimina necesariamente todo el trabajo de contenido.
Si añades otro idioma, habrá que valorar traducción, organización y mantenimiento de ambas versiones. Si quieres reservas con pago, hay que concretar disponibilidad, confirmaciones y atención de incidencias. No es simplemente cambiar el texto de un botón.
Pide que un cambio de precio se relacione con el trabajo que se añade o deja de ser necesario. Esa explicación permite elegir qué merece entrar ahora y qué puede esperar.
Si todavía no se puede cerrar una cifra
Una estimación inicial puede conservar incógnitas. Debería señalar qué información falta, por qué cambia el alcance y cómo se puede resolver.
No necesitas aceptar un «depende» indefinido ni exigir una cifra exacta antes de explicar el proyecto. Tampoco tiene que imponerse una consultoría independiente si ya existe información suficiente para preparar la propuesta. El siguiente paso debe ser proporcionado a lo que quede por concretar.
Qué puedes pedir antes de decidir
Puedes utilizar este texto para aclarar una propuesta:
Quiero comprobar que estamos valorando la misma web. ¿Podéis indicar qué contenido y funciones incluye, qué materiales tengo que aportar, qué recibiré al terminar y qué gastos tendré después? Si falta algún dato para concretar el precio, decidme cuál y cómo lo resolveríamos.
Si aún estás preparando la idea, la plantilla breve para una web es opcional. Basta con conservar lo que tengas decidido y las dudas que quieras resolver.
La guía para encargar una web conecta estas preguntas con ejemplos, diseño y entrega.
Ver el desglose y las cuentas del ejemplo
La cuenta ficticia de Ladera utiliza 45 € por hora exclusivamente como variable didáctica. No define una tarifa comercial.
| Partida ilustrativa | Horas supuestas | Cálculo | Importe sin impuestos |
|---|---|---|---|
| Definición y mapa de páginas | 6 | 6×45 € | 270 € |
| Diseño de plantillas y estados | 12 | 12×45 € | 540 € |
| Edición y carga de contenido | 8 | 8×45 € | 360 € |
| Desarrollo e integración del CMS | 24 | 24×45 € | 1.080 € |
| Migración y mapa de rutas | 6 | 6×45 € | 270 € |
| Pruebas y correcciones | 8 | 8×45 € | 360 € |
| Publicación y entrega | 4 | 4×45 € | 180 € |
| Total inicial | 68 | 68×45 € | 3.060 € |
Recurrentes: 15 € mensuales de alojamiento × 12 = 180 €; 18 € anuales de dominio; 0 € de licencias adicionales; 45 € mensuales de mantenimiento × 12 = 540 €. Total anual 738 € y primer año 3.060 + 738 = 3.798 €, antes de impuestos.
Con el supuesto fiscal del 21 %, el inicial sería 3.702,60 €, el recurrente anual 892,98 € y el primer año 4.595,58 €. Se usan dos decimales y la misma periodicidad de comparación.
Si en este ejercicio el cliente aporta contenido final y la edición/carga baja de ocho a tres horas, la cuenta baja 5 × 45 = 225 €. La hipótesis debe corresponder a trabajo que realmente deja de hacerse; no es un descuento automático por aportar textos.
El método de costes de servicios de GOV.UK, consultado el 10/09/2026, sirve de referencia para delimitar conceptos y supuestos. No aporta los precios de este ejercicio ni una media española. El punto de partida es el briefing de Ladera.